

Da igual si es un cubo, una esfera o un icosaedro. Los hemos metido todos en el baúl de las formas, sin reverencia ni nada, que tampoco hay que pasarse. Levantamos la mano, solicitamos educadamente ir al baño y si te he visto no me acuerdo. El arcón lo hemos dejado en un desván de una casa dejada de la mano de Dios, nunca lo encontrarán.